La Caracas de Gómez y algunos personajes famosos

 

Roof Garden - Hotel Madrid - Esquina de La Torre
                       

A pesar de la dictadura de Gómez, llamado "Benemérito" por sus admiradores y "Bagre" por sus detractores, en la Caracas de aquellos tiempos se vivió una especie de Belle Époque. Varios eran los sitios donde la gente chic de la capital se congregaba, aunque el mayor polo de atracción estaba en el centro de la ciudad. Fue una época de grandes contrastes, durante la cual existió mucha pobreza y las cárceles se llenaron de presos, mientras que otros disfrutaban de la vida loca. Varios personajes famosos y sus anécdotas marcaron estos tiempos.

Contenido


-La Rotunda
-Nereo Pacheco
-Eloy Tarazona
-Juan Crisóstomo Gómez
-Vito Modesto Franklin
-El tren Caracas-La Guaira
-Hipódromo El Paraíso
-El Centro de Caracas

La Rotunda


Celdas de La Rotunda 

A seis cuadras de la Plaza Bolívar, hacia el sur, en la Parroquia Santa Teresa, se encontraba la tristemente célebre cárcel La Rotunda. Este presidio también vivió su macabro esplendor en la época de Gómez, en los mismos tiempos en que gente se divertía asistiendo a las retretas de la Plaza Bolívar y bailando o alternando socialmente en los bares y salones del centro de la ciudad.

En La Rotunda los presos morían envenenados, o a consecuencia de las espantosas torturas. Muchos estaban encarcelados simplemente por venganzas personales de los que ostentaban el poder. Las chinches y las cucarachas, amén de algunos escorpiones, eran sus habituales compañeros de celdas, y los horrorosos gritos nocturnos de los presos sometidos a los suplicios constituían una perenne pesadilla.

La Rotunda estaba situada entre las esquinas de Hospital y Cárcel. La primera tomó su nombre del Hospital de Caridad para hombres que quedaba al norte, mientras que la segunda –al sur- se comenzó a llamar así por el penal. Pero antiguamente también era conocida como Esquina de la Cárcel la que está al norte de la Casa Amarilla en la Plaza Bolívar, hoy Esquina Principal.

El Hospital de Caridad para hombres se ubicó en lo que antes era un edificio municipal, anexo al Cuartel de las Milicias, entre las actuales esquinas de Hospital a Hoyo. Este nosocomio comenzó a funcionar en el año 1841. Para esa fecha contaba con 30 camas y aún faltaba por construir el área de los locos. Posteriormente, en 1891, todos los pacientes fueron trasladados al Hospital Vargas de Caracas.

También en el año 1841 se decretó la construcción de un penal moderno para la ciudad, que inicialmente iba a ser erigido en los terrenos contiguos al Cuartel San Carlos, el cual se ubica frente el Panteón Nacional, hacia el oeste. Pero en 1843 se decide edificar el presidio entre las actuales esquinas de Hospital y Cárcel. En 1854 La Rotunda recibe los primeros 150 presos, provenientes de la vieja cárcel de San Jacinto, que se localizaba al sur de la plaza del mismo nombre, donde antes estuvo el convento de los hermanos dominicos.

La construcción de la Cárcel Pública, que fue su nombre inicial antes de tomar la denominación de La Rotunda, se llevó a cabo entre los años 1844 y 1854. Comienza con Carlos Soublette y finaliza con José Gregorio Monagas. Posteriormente, en 1881, bajo la primera presidencia de Antonio Guzmán Blanco, se levanta una segunda Rotunda, denominada Rotunda Nueva o Rotunda Norte, que se comunicaba con la primera a través de angostos pasadizos.

La Rotunda ocupaba 1.100 m² en total. Fue derrumbada en el año 1936, una vez que Juan Vicente Gómez muere en 1935 y Eleazar López Contreras asume la presidencia. Entonces se construye la Plaza de La Concordia. Pero esta plaza que diseñó el arquitecto Carlos Villanueva (1900-1975) no es la misma que vemos hoy día, ya que cuando Diego Arria (1938) fue gobernador del Distrito Federal en el período 1974-1977 la demolió totalmente.



Antigua Plaza La Concordia

El espacio original era mucho más grande. De estilo neoclásico, limitaba con las esquinas Hospital al noroeste, Hoyo al noreste, Cárcel al suroeste y Castán al sureste. Pero el Gobernador tomó toda el área del este y construyó un centro comercial y un edificio de viviendas, además de un estacionamiento subterráneo. También eliminó todas las áreas verdes y el pabellón circular con columnas dóricas que estaba ubicado en el centro de la plaza.

Nereo Pacheco


Nereo Pacheo

A pesar de que sólo fue cabo de prisiones durante el período 1913-1920, Nereo Pacheco (1866-1941), nacido en Guarenas, es el represor más famoso de La Rotunda. Peluquero de profesión, este personaje era un reo común que esperaba por el veredicto de un juicio, el cual se le seguía por haber asesinado a su concubina. Lo nombraron alcalde de la cárcel a cambio de que torturara a los reclusos y los fuera liquidando de a poco, poniéndoles arsénico y vidrio molido en las comidas.

Le habían prometido que, si la sentencia no le era favorable, le darían dinero y lo enviarían con otro nombre a Trinidad o Curazao, por lo cual Nereo se preocupaba de que su trabajo fuera impecable, además de que lo disfrutaba. Sabía tocar el arpa y acostumbraba a dar conciertos de joropo cuando un preso salía de La Rotunda enrollado en la cortina de su celda. Lo llevaban al Hospital Vargas y allí los médicos afectos al régimen certificaban que había fallecido mientras era atendido.

Pero sucedió que uno de los presos, llamado Rafael Ricardo Revenga, al que Nereo había maltratado como a los demás, se emparentó con los Gómez y quedó libre. Una dama de su entorno familiar contrajo matrimonio con uno de los hijos de Juan Vicente Gómez. Un buen día de finales de marzo de 1920, vinieron a buscar a Nereo y se lo llevaron para el Castillo Libertador de Puerto Cabello, donde se le acabó el joropo y pagó condena hasta 1926.

Posteriormente regresó a Caracas y al parecer vivió tranquilo hasta la muerte del Benemérito, cuando se le acusó por los crímenes cometidos y, después de un juicio, fue enviado a la Cárcel del Obispo en diciembre de 1936. Cuentan que al ser detenido lloró, pataleó y hasta se orinó en los pantalones, lo cual certifica que los torturadores son los máximos cobardes cuando les llega su hora.

Nereo murió en el Hospital Vargas el 15 de septiembre de 1942, a causa de diabetes. Al día siguiente se inauguraba el diario Últimas Noticias, fundado por Francisco José (Kotepa) Delgado (1907-1998). Kotepa fue un destacado político, escritor y humorista, representante de la Generación del 28, quien estuvo preso en La Rotunda y en el Castillo Libertador de Puerto Cabello. El periódico se inició en una casa alquilada, que se ubicaba entre las esquinas Ibarra y Pelota.

El 16 de septiembre se supo que Nereo Pacheco había fallecido. Últimas Noticias envió a sus reporteros, pero no los dejaron pasar para fotografiar al torturador. Entonces a Kotepa se le ocurrió la idea de que el ilustrador del diario se hiciera pasar por familiar del difunto y lo dibujara disimuladamente, por lo cual en el periódico apareció la noticia con el respectivo retrato.

Eloy Tarazona


Juan Vicente Gómez y Eloy Tarazona detrás

Otro de los personajes famosos de la época fue Eloy Tarazona (1880-1953), apodado el Indio por su tez morena y ojos achinados. La anécdota más increíble que se puede contar sobre Tarazona es acerca de su muerte, que sucedió en la Cárcel del Obispo, ya en tiempos de Pérez Jiménez. La historia de este penal, que estuvo ubicado en la parte alta del barrio El Guarataro, aunque no es muy conocida está llena de cuentos muy curiosos.

Tarazona nació en Colombia y desde los tiempos en los que Gómez vivía en La Mulera se convirtió en su guardaespaldas. Cuentan que fue el hombre que recibió la mayor confianza del Benemérito durante toda la vida, que dormía en la puerta del cuarto del dictador y que probaba su comida para prevenir un envenenamiento. Otra parte de la historia del Indio es su participación en las torturas de La Rotunda, según contaban los presos.

Al fallecer Gómez y ser elegido Eleazar López Contreras como presidente, éste se entera de que uno de los primos del Benemérito, llamado Eustoquio Gómez, y Eloy Tarazona, estaban en un complot para eliminarlo y tomar el poder. Apresa al Indio y Eustoquio muere al poco tiempo en extrañas circunstancias. Posteriormente Tarazona es expulsado a Colombia y se le expropian todos sus bienes que eran cuantiosos.

Cuando Pérez Jiménez se convierte en mandatario el Indio vuelve al país convencido de que puede recuperar sus propiedades, lo cual es alentado por el gobierno de Venezuela. Pero al llegar lo detienen y lo someten a terribles torturas en la Cárcel El Obispo. Desde la muerte de Gómez circulaba el rumor de que existía un tesoro con esmeraldas, oro y morocotas, que Tarazona había enterrado por órdenes del dictador.

En las sesiones de tortura Eloy había dado diferentes direcciones y se había excavado sin suerte en diversos lugares del Parque Nacional Henry Pittier, que para aquellos tiempos se llamaba Rancho Grande. Sucedió que en esta época vino a Venezuela el mentalista, clarividente y experto en hipnosis español Fassman, quien se presentó en el Teatro Nacional de Caracas. Las crónicas dicen que fue en el otoño de 1953, por lo que debe haber sucedido entre los meses de septiembre y octubre.

Fassman fue contratado por el gobierno de Pérez Jiménez para someter al Indio a hipnosis y que así confesara dónde estaban los baúles con las morocotas. Pero Eloy decía que el espíritu de Gómez le impedía develar el secreto. A finales de 1953 Tarazona enloqueció y murió ese mismo año de inanición. No se sabe si porque se negó a alimentarse o porque le suspendieron la comida. El tesoro nunca apareció, por lo que es posible que siga escondido en algún lugar de la geografía venezolana.

Juan Crisóstomo Gómez


Juan Crisóstomo Gómez alias Juancho

Mejor conocido como Juancho o Juanchito, Juan Crisóstomo Gómez (1860-1923) hermano del Benemérito, era el gobernador del Distrito Federal desde 1915. En 1922 además fue designado Primer Vicepresidente, mientras que la segunda Vicepresidencia estaba ocupada por José Vicente Gómez Bello, también llamado Vicentico, hijo de Juan Vicente Gómez con Dionisia, su primera pareja fija. 

De acuerdo al censo de 1920, en aquella época el Distrito Federal contaba con 107.236 habitantes y la entidad estaba conformada por los municipios Libertador y Vargas. El Municipio Libertador comprendía las parroquias: Catedral, Altagracia, La Candelaria, La Pastora, San José, San Juan, Santa Rosalía y Santa Teresa, además de las foráneas: El Recreo, El Valle, Macarao y Antímano. Por su parte, el Municipio Vargas estaba dividido en tres parroquias: La Guaira, Maiquetía y Macuto.

Cuentan que el Gobernador era distinto al resto de los Gómez ya que estaba interesado en otros asuntos, aunque dicen que en muchos casos indicaba a quien debían a torturar según la rabia que le tuviera. Ciertamente Juanchito estaba más pendiente de ir a la moda, con trajes finos europeos y perfume francés. Le gustaba acudir a las mesas de las familias aristocráticas que lo adulaban, así como asistir a las tertulias, óperas y obras de teatro con sus amigos.

El 1 de julio de 1923 Don Juancho amaneció asesinado de múltiples puñaladas en su habitación del Palacio de Miraflores, que como es de imaginar estaba fuertemente custodiado. Sin lugar a dudas el homicida debía ser una persona cercana que tuviera acceso a las habitaciones. Este crimen se convirtió en un gran misterio y nunca se supo la causa, ni qué fue exactamente lo sucedido. Extrañamente nadie vio ni escuchó nada.

Dicen las fuentes que el hecho se detectó cuando los empleados de servicio echaron de menos que Juancho no se levantara, como siempre de madrugada y acudiera a la cocina a tomarse su café. Al ir a su habitación encontraron que la puerta estaba cerrada, cosa que tampoco era habitual. Entonces le avisaron a Tarazona que abrió la puerta y se encontró con la dantesca escena. Al Indio le tocó informar de la noticia a Juan Vicente Gómez.

El dictador, apenas se enteró de lo ocurrido, ordenó enterrar a Juancho sin permitir una autopsia. Se hizo una ceremonia en el Salón Sol del Perú de Miraflores, que está muy cerca de la habitación donde dormía Juancho, y luego se pasó a la inhumación en el Cementerio General del Sur. Acto seguido comenzaron las torturas más atroces. Muchos militares que esa noche tenían guardia, y civiles que estaban de servicio, fueron asesinados para que no hablaran.

Históricamente se han manejado varias hipótesis acerca de este magnicidio: causas pasionales, motivos políticos, venganza, o una mezcla de las anteriores lo que parece ser más cierto. Desde el año 1921, cuando Gómez se enfermó de la próstata, había muchas discusiones acerca de quién sería el sucesor, lo cual dividió a la familia. Unos apoyaban a Juancho y otros a José Vicente.

Por otra parte, Juanchito había impedido el casamiento de una hija de Dionisia -la primera pareja de Gómez- concebida en un matrimonio anterior. La novia, que ya contaba con algunos años, se iba a desposar con un primo de los Gómez. Cuando el prometido rompió la relación a consecuencia de la cizaña que le sembró Juancho, la mujer se suicidó, ante lo cual la madre juró venganza.

Cuentan que esa noche el Gobernador había asistido a una función en el teatro Olimpia, acompañado de su amigo y supuestamente amante Vito Modesto Franklin, quien al parecer pasaba bastante tiempo en su habitación de Miraflores. Algunos afirman que a Juanchito le atraía Vito por lo extravagante e irreverente y le encantaba aparecer en todos los lugares públicos con él. No se sabe si Juancho estaba al tanto de lo que la gente murmuraba sobre su relación con Vito. 

Según se supo, el autor material del homicidio fue un joven oficial llamado Isidro Barrientos, quien ocupaba el cargo de Capitán de la Guardia de Miraflores. Se piensa que Isidro había sido amante de Juancho y fue desplazado. También están los que afirman que Isidro y Juancho no fueron amantes sino rivales, y que el segundo le había quitado el marido al primero, aunque se desconoce quién puede haber sido la manzana de la discordia.

A Isidro lo torturaron salvajemente, hasta que declaró que él había matado al Gobernador, por lo cual existen dudas sobre si realmente cometió el delito. Luego lo enviaron a La Rotunda y más tarde lo sacaron para ajusticiarlo. Poco tiempo después el Benemérito expulsó a Dionisia del país enviándola a Francia. Dicen que Barrientos en sus confesiones aseguró que había sido incitado al crimen por ella para vengar a su hija. 

Vito Modesto Franklin Montes


Vito Modesto Franklin Duque de Rocanegras

Vito Modesto Franklin, mejor conocido como Duque de Rocanegras, fue un famosísimo personaje de la década de 1920. Era habitué de la Plaza Bolívar, donde todos los días acudía después de las diez de la mañana, cuando salía de su casa ubicada en la Esquina de Glorieta. Vito era la elegancia personificada. Vestía traje de levita de diversos colores, guantes, corbata de seda, sombrero de copa y en las noches de gala llevaba una rosa en el ojal.

Además usaba peluca y se maquillaba el rostro con polvo de arroz. Por esta época ya rondaba los sesenta años aunque aparentaba cuarenta y su parecido con Oscar Wilde era notorio. De este dandy caraqueño proviene el vocablo vitoquear, que quiere decir presumir o arreglarse en demasía. Mucho se hablaba sobre Vito, quien tenía una historia algo turbia y además, según se murmuraba, era el amante del Gobernador del Distrito Federal, hermano de Juan Vicente Gómez.

Ciertamente Juancho y Vito eran vistos juntos con frecuencia. El Duque ostentaba joyas costosas, tenía un carro último modelo y se compró el teatro Olimpia, el cual quedaba de Reducto a Glorieta muy cerca de su residencia. Este hecho llamaba especialmente la atención, porque Vito procedía de una familia muy humilde y sólo se había desempeñado como caletero del Puerto de La Guaira, ciudad donde nació en el año 1860.

Desde muy joven solía frecuentar los bajos fondos, sobre todo los lupanares y sitios de juego de un barrio cercano al puerto. Debido a un grave incidente en uno de estos locales de mala muerte, estuvo preso por tres años en la cárcel de Maiquetía. Posteriormente logró viajar a Europa y regresó ya sobre los años de 1920 haciendo gala de un refinado vocabulario, al que había incorporado palabras en inglés, francés e italiano.

Según cuentan, el título nobiliario le fue otorgado en unos carnavales, cuando el humorista satírico Leoncio Martínez (Leo) del periódico Fantoche, tuvo la idea de darle el nombramiento. Por su teatro pasaron reconocidas estrellas femeninas del cuplé a las que solía cortejar, ya que al parecer Vito no era gay, sino que aprovechaba sus encantos como fuente de ingresos. El teatro Olimpia además recibió a ilustres visitantes, entre ellos Enrique de Borbón, primo del rey Alfonso XIII de España.

Este último retó a Vito a un duelo, debido a un impasse relacionado con la cantante Carmen Flores. Se citaron en El Calvario pero al final Enrique no apareció. Al evento acudió media Caracas y, ante la inasistencia del Borbón, el Duque de Rocanegras fue cargado en hombros hasta la Plaza Bolívar. En 1930 Vito sufrió un terrible percance y perdió una pierna, para morir ocho años después,

El tren Caracas-La Guaira


Ferrocarril Caracas-La Guaira

Estaba de moda ir a Macuto y el ferrocarril partía de la estación Caño Amarillo llegando a la que estaba muy cerca del puerto de La Guaira. El sistema fue inaugurado el 25 de julio de 1883 por Antonio Guzmán Blanco (1829-1899) para celebrar el centenario del natalicio de Simón Bolívar. Al año siguiente Joaquín Crespo (1841-1898) se compró buena parte de los terrenos aledaños a la estación de Caño Amarillo y construyó su casa, la cual se llama Villa Santa Inés y es Patrimonio Cultural de Caracas.

El tren era a vapor y recorría 37 kilómetros en aproximadamente dos horas. Posteriormente, cuando en 1927 se inaugura el nuevo ferrocarril que funcionaba con electricidad, el viaje se reduce a 75 minutos. Este medio de transporte estuvo funcionando hasta 1951, ya que un fenómeno meteorológico parecido a la vaguada del año 1999 destruyó el tendido eléctrico. No hubo interés en recuperarlo porque ya estaba por concluirse la autopista Caracas-La Guaira que se inauguró a finales de 1953.  

Juan Vicente Gómez tuvo varias casas en el litoral y además construyó el Hotel Miramar, una joya arquitectónica que luego fue totalmente abandonada. Este hotel fue diseñado por el arquitecto Alejandro Chataing, quien ganó la licitación con el seudónimo de Miramar. Inaugurado en 1928, fue el primer hotel de lujo del litoral. Tenía piscinas, canchas, un ascensor que fue toda una novedad para la época, parques, terrazas con mesas y vista al mar, casino y hasta un grupo musical privado llamado The Famous Billys Orchestra.

Hipódromo El Paraíso


Hipódromo El Paraiso

Otro de los distinguidos lugares de la época fue el Hipódromo El Paraíso, donde no sólo se iba a ver las carreras de caballos o apostar, sino que además contaba con un lujoso local, llamado el Pabellón de El Paraíso. En este gran salón se hacían grandes bailes y se presentaban los artistas internacionales más renombrados, además de tener fama por sus exquisitos platos y contar con dos reconocidos grupos musicales cuyos nombres eran Las Estrellas Melódicas y Ralph and His Orchestra.

El famoso salón de fiestas estaba donde hoy se encuentra el liceo Edoardo Crema, que anteriormente fue el Liceo Aplicación, muy cerca del Instituto Pedagógico de la Avenida Páez de El Paraíso. En cuanto al hipódromo, ocupaba el espacio que actualmente corresponde al Parque Naciones Unidas. Este estadio de carreras fue construido sobre los terrenos de una hacienda llamada El Paraíso e inaugurado el 8 de febrero de 1908, cuando Cipriano Castro aún gobernaba el país.

La urbanización de El Paraíso comienza a desarrollarse con Castro, que en 1903 construye la mansión Villa Zoila en honor a su esposa, la cual en la actualidad es un museo militar. El hipódromo de El Paraíso dejó de funcionar en 1959, al inaugurarse La Rinconada. Anteriormente, desde 1896 hasta 1900, había existido el Hipódromo de Sabana Grande en la urbanización Las Delicias, estrenado en la presidencia de Joaquín Crespo quien era un apasionado de la hípica.

El centro de Caracas


Hotel Klindt - Plaza Bolívar

Aunque las clases privilegiadas tenían muchas opciones para divertirse, la vida social se concentraba en el centro de Caracas. Tanto mujeres como hombres iban siempre elegantemente vestidos, ya fuera para asistir a las retretas de los jueves y los domingos o acudir a los bailes. Ir al teatro exigía una etiqueta especial: los caballeros usaban smoking de color oscuro, mientras que las damas seguían la moda europea y se engalanaban con plumas y largos collares de perlas.

La Plaza Bolívar y sus contornos eran muy concurridos. En los alrededores existieron famosos hoteles tales como el Klindt, situado en la acera norte frente a la plaza y para cuyos huéspedes se reservaba el último vagón del tren Caracas-La Guaira. Este hotel ocupaba buena parte de la cuadra. Tenía un patio central lleno de plantas y tres pisos con hermosas escaleras. Fue demolido en 1967 y el terreno se convirtió en un estacionamiento para funcionarios del gobierno, lo cual se mantiene hasta el sol de hoy.

La Cervecería Strich, se localizaba en la planta baja del Hotel Klindt y era famosa por su deliciosa cerveza artesanal envasada en barriles de madera. Además estaba La India, una reconocida heladería ubicada entre las esquinas de Las Gradillas y Sociedad que también servía bebidas alcohólicas, al igual que la heladería La Francia en la Esquina de Las Monjas.

En la Esquina de La Torre, frente a la Catedral hacia el lado norte, se puede apreciar un edificio que se ha mantenido intacto. Aquí existió un hotel, llamado Madrid, donde estaba la famosísima sala de baile Roof Garden, la cual abría a las 9:00 p.m. y cerraba a las 4:00 a.m. En este local estuvo tocando la banda Mingo And His Wopee Kids hasta el año 1937 y posteriormente Luis Frómeta con el fantástico grupo Billo´s Happy Boys.

También el Majestic es inolvidable. Estaba ubicado frente al Teatro Municipal y fue donde se alojó Gardel cuando vino a Caracas en 1935. En el Majestic trabajó Aquiles Nazoa como botones y Aldemaro Romero tocó el piano. El hotel poseía cinco pisos y cuando se inauguró en 1930 era uno de los edificios más altos de Caracas. Fue demolido en el año 1949 para permitir las construcciones del Centro Simón Bolívar.

Y otro de los lugares favoritos del público era La Atarraya, que quedaba en la plaza San Jacinto y existió como restaurante hasta el año 2018 cuando fue expropiado por la Alcaldía de Caracas. También estaba el Bar Iberia, que se situaba en la esquina de La Torre, diagonal a la Catedral, donde tocaba un reconocido conjunto musical, llamado Los Cañoneros de Caracas, que amenizaba el local desde que abría. Este grupo, además, llevaba serenatas a los vecinos cuando alguno estaba de cumpleaños o tenía cualquier otra celebración en su casa.

Durante muchísimos años fue una tradición reunirse en la Plaza Bolívar el 31 de diciembre a esperar el cañonazo. Éste provenía del Cuartel San Carlos y era emitido a través de una pieza de artillería pesada que llamaban La Cochina. A partir del siglo XX se produjo un cambio y el cañonazo pasó a ser responsabilidad de la Academia Militar de Venezuela en La Planicie, hoy mejor conocida como Cuartel de la Montaña.

Juan Vicente Gómez muere en diciembre de 1935 marcando el final de un largo período de dictadura. La dinámica del país cambia y comienzan a desarrollarse las urbanizaciones. Surgen los clubes privados y más tarde los centros comerciales, lo cual hace que el centro de Caracas pierda relevancia. El desarrollo destruye obras importantes y la Plaza Bolívar queda, en gran medida, únicamente para las celebraciones patrias.






Memorias de Petare

La Parroquia Petare guarda secretos que poca gente conoce. Especialmente su casco colonial está lleno de reliquias arquitectónicas y de historias curiosas, además de contar con dos museos de pintores famosos. Otro tema muy interesante es que Petare fue la cuna del golfeado y lo siguen elaborando según su receta original.

Contenido

  • Cuántos son y dónde viven 
  • Un poco de historia
  • Gente de Petare
  • Sitios de Interés 
  • Casco histórico de Petare

  • Cuántos son y dónde viven

    Mapa tomado de la página de la Alcaldía del Municipio Sucre 

    Petare es una de las treinta y dos parroquias del Área Metropolitana de Caracas y una de las cinco parroquias del Municipio Sucre que pertenece al Estado Miranda. Éstas son: Petare, Leoncio Martínez, La Dolorita, Filas de Mariche y Caucagüita.

    Es oportuno recordar que el Área Metropolitana de Caracas se compone de cinco municipios, distribuidos entre el Distrito Capital y el Estado Miranda de la siguiente forma:

    • Distrito Capital: Municipio Libertador (Un municipio, total 22 parroquias).
    • Estado Miranda: Municipio Baruta, Municipio Chacao, Municipio El Hatillo y Municipio Sucre (Cuatro municipios, total 10 parroquias).

    En cuanto a sus límites, Petare colinda con otras parroquias del Municipio Sucre así como con otros Municipios del Estado Miranda y con el estado costero de La Guaira:

    • Al norte: Estado La Guaira.
    • Al sur: Parroquia la Dolorita del Municipio Sucre y Municipio El Hatillo.
    • Al este: Parroquias La Dolorita y Caucagüita del Municipio Sucre.
    • Al oeste: Parroquia Leoncio Martínez del Municipio Sucre y Municipio Baruta.

    La parroquia Petare es especialmente montañosa, evidenciándose más esta característica en las barriadas populares. Por otra parte, en esta jurisdicción se encuentra la mayor altitud de la Cordillera de la Costa, el Pico Naiguatá con 2.765 m.s.n.m. En cuanto a su hidrografía, los cursos más importantes de agua son el río Guaire y el río Caurimare así como diversas quebradas[1].

    Con una población estimada en 720.300 habitantes, Petare es la parroquia más populosa de todas las que conforman el Área Metropolitana de Caracas. Su extensión es de 40 km² ocupando la posición número siete de mayor a menor en cuanto a este parámetro y es la decimocuarta de más a menos en densidad de población.

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    Petare no es un gran barrio como tradicionalmente se afirma, sino una gran parroquia donde existen conglomerados que se ubican en construcciones de diferentes características. Parte de ellos ocupa viviendas formales, cuyos sectores se denominan urbanizaciones y algunas de ellas son: California Sur, Urb. Miranda, Macaracuay, El Llanito, Terrazas del Ávila, La Urbina, Palo Verde.

    Por otro lado, un porcentaje mayoritario habita zonas de viviendas informales, generalmente autoconstruidas, donde suele ser difícil el acceso a los servicios. Estas áreas se conocen como barrios y en Petare existen alrededor de cuarenta, que a su vez se dividen en sectores. Entre los barrios más conocidos están: José Félix Rivas, La Bombilla, Carpintero, Unión, El Nazareno, Las Brisas y El Carmen.

    Un barrio de Petare - Foto Wikipedia autor Elhacker2567473

    Según el OVV[2] en Petare existe un alto índice de violencia, lo cual está muy relacionado con los enfrentamientos entre bandas ya que mayormente la población es honrada y trabajadora. Hay profesionales, otros que tienen algún oficio, comerciantes, empleados de oficinas y trabajadores informales. Son personas que madrugan para enfrentarse a la jornada y luchan día a día contra las vicisitudes.  

    Luego está la joya de Petare, que es su casco colonial. Existen pocas parroquias con un legado histórico de tanta riqueza y tan cuidadosamente conservado. Frente a la hermosa plaza se ubica la sede del Poder Municipal de Sucre, ya que Petare es su capital, así como la iglesia Dulce Nombre de Jesús famosa por su arquitectura colonial y por su milagroso Cristo de la Salud.

    Alcaldía del Municipio Sucre - Foto Cristina Gálvez Martos

    En esta localidad descubrimos un tipo de pobladores distinto a los dos anteriores, conformado mayormente por los descendientes de las familias que siempre vivieron en el pueblo y que todavía permanecen en las mismas casas. Ellos son la memoria viva de Petare ya que se conocen todas las historias y cuentan anécdotas que no están escritas. 

    Un poco de historia

    El lugar donde se ubica el casco colonial de Petare fue un poblado importante para los Mariches. De hecho, la iglesia Dulce Nombre de Jesús fue construida sobre el cementerio indígena. Los aborígenes llamaban “Petare” a este sitio, cuyo término es la unión de dos palabras que juntas se traducen como “De cara al río” describiendo su ubicación sobre la ribera del entonces cristalino Guaire.

    Los orígenes del Petare Colonial se remontan a una encomienda otorgada en 1568 al Capitán Francisco de Infante como reconocimiento a su participación en la conquista del Valle de Caracas. Este poderoso militar español, quien fue antepasado del Libertador por línea materna, dirigió junto a Francisco Fajardo la Batalla de Maracapana contra la Conferaderación Indígena liderada por el Cacique Guaicaipuro, la cual tuvo lugar en los alredederores de Catia. 

    Posteriormente, el Teniente de Gobernador Pedro Gutiérrez de Lugo y el Padre Gabriel de Mendoza fundaron el pueblo de Petare, actuando en representación del Gobernador Francisco de la Hoz Berrío y del Obispo Fray Gonzalo de Angulo. Además de Petare, los mencionados representantes del poder español y de la Iglesia crearon muchos otros pueblos de evangelización tales como Guarenas, Baruta, Cagua, Antímano, La Vega y La Victoria.

    Petare fue llamado “Dulce Nombre de Jesús” y nació en 1621[3] como pueblo de doctrina para luego convertirse en corregimiento[4]. No está muy claro cuándo ocurrió el cambio, pero en 1786 se edifica la Casa Parroquial y Antonio Xedler, quien la habitó, era el corregidor. Para esa época ya existían cinco caminos reales[5] que iban a Caracas, El Hatillo, Mariches, Guarenas y Barlovento.

    Poco después de 1621 se construye el camino conocido como Callejón Z, que todavía conserva su empedrado original y se llama así por la forma de su recorrido. Conectaba, al igual que hoy, la parte baja con la zona alta de Petare, comenzando cerca del Hospital Pérez de León y terminando en la plaza principal. A pesar de lo empinado se convirtió en la ruta más importante de acceso al pueblo. 

    Pronto los alrededores del casco de Petare se llenaron de fundos agrícolas y haciendas, fundamentalmente de canarios que llegaron desde La Candelaria. También ellos fueron el factor más importante para el desarrollo del poblado. Sobre todo producían café, cacao y caña de azúcar, pero también sembraban hortalizas que vendían principalmente en Caracas.

    Transitaban el Camino Real en carretas. Dependiendo del estado de la vía, si había buen o mal tiempo, el peso de la mercancía y las paradas para el descanso de los animales, podían tardar hasta ocho horas. El camino seguía la ruta de la actual Av. Francisco de Miranda, luego empalmaba con la Calle Real de Sabana Grande, caía en Quebrada Honda y entraba a Caracas por la alcabala de La Candelaria.

    En 1886 se inaugura el primer tramo del ferrocarril, que luego llegaría a los Valles del Tuy, y Petare se convierte en un destino ideal para vacacionar y disfrutar de paseos dominicales. El tren salía de Quebrada Honda en Caracas y llegaba a una estación ubicada al principio de la Calle Las Tunitas en Petare. Era conocido como “El Tren del Este” y popularmente llamado “La Pantera Negra” por su color y rugido. 

    En 1822 Petare adquiere la categoría de cantón, lo que da lugar a la creación del primer cabildo y la elección del primer alcalde. Durante el siglo XIX el Estado Miranda tuvo diferentes nombres y Petare fue la capital en dos ocasiones, así como también tuvo este rango en el siglo XX durante los años 1901-1904[6]. Los Teques pasa a ser capital del Estado Miranda a partir de 1927.

    Entre las décadas de 1940 y 1960 en Venezuela se produjo una gran migración del campo hacia las ciudades y además llegó gente de otros países debido al auge económico derivado de la actividad petrolera. En esta época muchas haciendas de Petare, que ya eran improductivas, fueron vendidas para desarrollos urbanísticos. Así mismo, algunas se  expropiaron para la construcción de viviendas.

    Adicionalmente se invadieron grandes áreas de terreno, donde se hicieron casas amontonadas y sin ninguna planificación. Estos sectores crecieron vertiginosamente debido a la explosión demográfica y a la falta de planes efectivos por parte de los gobiernos y se extendieron hasta llegar a lo más alto de los cerros dando lugar a las barriadas populares actuales.  

    Gente de Petare

    En Petare hay calles y lugares con el nombre de personas del pasado muy importantes, pero pocos, salvo parte los que viven en el Casco Histórico, saben quienes fueron y menos aún conocen sus historias.

    Bárbaro Rivas

    Bárbaro Rivas (1893-1967) es un famoso pintor, hijo ilegítimo no reconocido de  un boticario director de la Banda Municipal de Petare. El artista fue descubierto en 1949 por un crítico y ganó renombre internacional. Era alcohólico, vivió en la indigencia y trabajó como obrero. Murió en el Hospital Pérez de León afectado por una  enfermedad reumática. En Petare existe una calle y un museo con su nombre.

    Lino de Clemente

    Lino de Clemente (1767-1834) sirvió en la Armada Española pero en 1811 se incorporó a la nueva República y fue enviado por Bolívar a EE.UU. como Embajador. Nació en la Hacienda Güere-Güere, actual California Norte, que en aquella época pertenecía a Petare. Hay una calle con su nombre y en la que era su casa familiar, ubicada en el Casco Histórico, se localiza el Museo Bárbaro Rivas.

    Jermán Ubaldo Lira

    Jermán Ubaldo Lira (1867-1970) fue un destacado compositor petareño, famoso en toda Caracas y creador de varias bandas musicales. Tocaba el violín en la Orquesta Filarmónica de Santa Cecilia, fundada por su padre, y además era sastre. Se desempeñó como maestro de capilla en la iglesia Dulce Nombre de Jesús durante diez años. La Casa de la Cultura de Petare fundada en 1960 lleva su nombre.

    Los Duarte

    Los hermanos Genaro y María Duarte, de origen Canario, inventaron el golfeado en la primera década del siglo XX. De su panadería también salió el primer cachito, creación de un panadero empleado de los Duarte que era conocido por ese sobrenombre. El negocio se llamaba “Panadería Central” y hasta los años de 1950 estuvo ubicado en la Calle Libertad, cerca de la Redoma de Petare.

    Juan de Dios Guanche

    Juan de Dios Guanche (1850-1926) fue un encomiable educador nacido en San Pedro de los Altos e hijo adoptivo de Petare donde fundó la primera Escuela de Artes y Oficios. También se desempeñó en cargos administrativos en el área educativa obteniendo importantes logros. La Calle Guanche del Casco Histórico de Petare honra la memoria de este insigne y abnegado maestro. 

    Jacinto Madelaine

    Jacinto Madelaine fue un religioso francés muy recordado por su labor espiritual y hay una calle con su nombre. Existe poca información sobre la estancia de este sacerdote en Petare y sólo se dice que estuvo poco tiempo. Posteriormente, según lo menciona  Manuel Landaeta Rosales[7], fue Capellán de la Iglesia Nuestra Señora de Las Mercedes en Altagracia y promotor del cementerio de este templo en 1862.

    Tito Salas

    Tito Salas (1887-1974), autor de reconocidos cuadros y murales que se exhiben en los monumentos más importantes del país, es uno de los pintores más famosos de Venezuela. Nació en Antímano pero vivió en Petare desde 1931 hasta su muerte. La Hacienda de El Toboso, donde el artista residió durante 43 años, fue inaugurada en 2015 como Casa de la Cultura Tito Salas y contiene parte de su legado artístico.

    Ana Francisca Pérez de León

    Ana Francisca Pérez de León (1737-1812) es sin duda el personaje histórico más apasionante de Petare y merece un capítulo aparte. Mucho se ha escrito sobre ella y existen ciertas contradicciones sobre algunos capítulos de su vida, comenzando por el lugar donde nació. Al respecto, algunos dicen que fue en Petare y otros afirman que sucedió en El Hatillo.

    No se puede asegurar dónde ocurrió su nacimiento sin verificar un documento legal, pero lo cierto es que ella vivía en El Hatillo cuando se casó con su primo Baltazar de León (1722-1803), hijo del canario Juan Francisco de León famoso por comandar la histórica insurrección contra la Compañía Guipuzcoana. Por esta razón Juan Francisco fue enviado a España y murió de viruela en el penal de La Carraca[8].

    Baltazar también estuvo preso en Cádiz desde 1952, al igual que otros hermanos. Regresa a Venezuela en 1760[9] y trae la imagen de Santa Rosalía de Palermo, a la que había hecho la promesa de erigirle una capilla si lo salvaba de la viruela. Pide permiso a las autoridades y materializa su ofrenda, además de donar varios terrenos solicitando al obispo que el pueblo se eleve al rango de parroquia eclesiástica[10]. 

    Ana Francisca y Baltazar se casaron en 1774 y tuvieron dos hijos[11]. Enfrentamientos con el coronel Juan Manuel Escalona los obligan a irse del pueblo y se refugian en la Hacienda Los Chorros de Tocome que en esa época era parte de Petare. Esta finca pertenecía a las hermanas Ana Juana y Dominga Francisca de León, quienes habían nacido allí en 1732 y 1733 respectivamente y la habían heredado[12].

    En Los Chorros de Tocome fallece Baltazar en 1803 al caerse de un caballo y fracturarse el cráneo. Y esto da lugar a otra de las contradicciones, ya que la mayoría de las fuentes indican que Ana Francisca se va para Tocome cuando muere el esposo. Al respecto existen dos opciones, o se quedó en la hacienda donde ya vivía o se fue para otro lado, que bien podría haber sido la Casa de los León en el Casco Colonial de Petare. 

    Cuenta la historia que cuando ocurrió el terrible terremoto de marzo de 1812 Ana Francisca se dedicó en cuerpo y alma a socorrer a las víctimas utilizando recursos de su cuantiosa fortuna. También hizo un testamento donde dejó una importante cantidad de dinero para fundar el Hospital de la Caridad, también conocido como Hospital Pérez de León, el cual por diversos inconvenientes se pudo inaugurar recién en 1840 en el casco histórico del pueblo de Petare, que no es donde ahora se encuentra. 

    La Calle Pérez de León del casco histórico de Petare rinde tributo a esta insigne mujer. En ella se ubicaba el primer Hospital Pérez de León, en una casa colonial donde actualmente funciona la Unidad Educativa Bolivariana (UEB) Antonio José de Sucre. Posteriormente, cuando en 1938 es fundado el que hoy se llama Hospital Ana Francisca Pérez de León I en la Av. Francisco de Miranda, se vuelve a honrar su memoria. 

    Sin embargo, hasta el año 2007, que es cuando se decreta agregar el nombre de Ana Francisca a la denominación del hospital, el mismo sólo era conocido por sus apellidos. Por tal motivo la gente creía que se trataba de un hombre, probablemente de algún médico famoso.

    Ana Francisca Pérez de León falleció en agosto de 1812, se presume que víctima de alguna enfermedad. Su deceso ocurre el mismo año del histórico terremoto, el cual fue en el mes de marzo, y tanto ella como su esposo están sepultados en la iglesia Dulce Nombre de Jesús de Petare.

    Sitios de interés

    Además del Casco Histórico que suele ser lo más visitado, en la Parroquia Petare hay muchos otros sitios interesantes que merecen ser conocidos.  

    Petroglifo de la Quebrada de Galindo y Ruinas de Mestiatis

    Ruinas de Mestiatis - YouTube: "Excursionismo con José"

    El Municipio Sucre, así como Baruta y El Hatillo, fueron zonas donde especialmente se asentaron los indios Mariches, de filiación Caribe y liderados por el Cacique Tamanaco. En el Municipio Sucre existen dos sitios con petroglifos, ambos ubicados en el Waraira Repano.

    El petroglifo de la Parroquia Petare se encuentra en la parte baja de la Quebrada Galindo a la cual se llega por Terrazas del Ávila. Al final de la Calle 1 de esta urbanización hay una reja donde comienza el Waraira Repano y después hay que recorrer unos cinco kilómetros.

    Todos los glifos están dibujados sobre una piedra a la que se ha denominado “Piedra del indio” donde se pueden apreciar figuras antropomorfas y  zoomorfas, así como grabados geométricos. El lugar es muy visitado ya que además desde ese punto se divisa un panorama sin igual.  

    Por la misma vía, antes se pasa por un punto conocido como “el cruce” donde se bifurca el camino. Si se toma hacia la derecha pronto se llega a las ruinas de una hacienda que perteneció al Conde Mestiatis, otro personaje de leyenda del Cerro El Ávila igual a como lo fue el Doctor Knoche.

    Adolfo Mestiatis (1860-1935) era un ludópata, primo del Rey Victor Manuel II de Italia, quien tuvo que huir ya que lo perseguían por deber grandes sumas de dinero. Adicionalmente, cuenta la historia que había dejado a su novia plantada en el altar por jugarse una partida de póker en el tiempo donde se celebraría la ceremonia. 

    Llegó a Venezuela en 1897 y financiado por su primo italiano compró en El Ávila una inmensa hacienda donde sembraba papas y cebollas. Se construyó una casa de un lujo sin par y todas las semanas bajaba en mula a vender su mercancía para luego apostar en la plaza de Petare el dinero ganado.

    Este personaje es recordado por su apariencia misteriosa y su figura quijotesca. Era alto, flaco, lucía una barba gris que le llegaba al pecho y se distinguía por el uso de una extraña indumentaria donde llamaban la atención sus largas botas. Murió a los 75 años totalmente arruinado y su hacienda fue vandalizada al poco tiempo.

    Ruinas de la Hacienda La Urbina

    La Hacienda La Urbina fue una de las más grandes plantaciones de caña de azúcar del Valle de Caracas. Su primer dueño, el español Juan Queipo del Llano Aybar (1593-1649) nacido en Galicia, recibió estas tierras de la Corona de España en 1629. Los predios se extendían desde la falda de El Ávila hasta el para entonces recién fundado pueblo Dulce Nombre de Jesús de Petare.

    En 1678 Don Manuel de Urbina adquiere la propiedad y posteriormente va pasando en herencia por dueños que cambian de nombre según las alianzas matrimoniales. A finales del siglo XVIII la hacienda pertenecía a la familia Suárez Urbina y Arvelo y al poco tiempo, debido a un matrimonio, pasa a manos de José Ciriaco de Monterola López.

    Alexander von Humboldt reseña esta hacienda en su “Viaje a las Regiones Equinocciales” (1800) cuando visita Caracas y se hospeda unos días en ella, la cual para el momento era de Ciriaco de Monterola. Luego la finca siguió cambiando de dueño y según detalla Coromoto Méndez Sereno[13] sus últimos propietarios fueron los integrantes de la familia Schlageter que la adquirió en 1922.

    El señor Pius Schlageter había llegado de Alemania en 1886 contratado para trabajar en la Imprenta Nacional. Posteriormente la hacienda es heredada por sus tres hijos, siendo el más conocido Eduardo Schlageter (1893-1974) quien fue pintor y se casó con Carmen Boulton Pietri. En 1973 Eduardo hizo una importante donación de terrenos para la construcción de la Universidad Metropolitana.

    “La Urbina” se servía del río Caurimare mediante un acueducto con túneles en forma de arco romano. El portón de hierro de la hacienda, conocido como "puerta del golpe", es una reliquia que junto a la vieja casona, el acueducto, el torreón, el patio empedrado y el trapiche fue declarado Patrimonio Histórico Nacional en 1972. Estas ruinas se pueden observar todavía y están ubicadas frente al Colegio de Arquitectos al norte de la Redoma de Petare.

    Mansión Borges

    Mansión Borges en la cima del cerro  - Foto tomada de guiaccs.com

    En el tope de un cerro del sector La Florencia, tomando la vía de la Carretera Petare-Santa Lucía, existe una lujosa mansión construida entre los años 1955-1958. Tiene  una superficie de 6.137 m² y está sobre una parcela de 21.231 m². Contaba con dieciocho dormitorios, sala con un ventanal de veinte metros desde donde se divisa todo el valle de Caracas y un lujoso comedor para veinte personas.

    Además poseía escaleras de mármol, una fuente monumental con espejo de agua y estacionamiento para veinte vehiculos. Tenía planta eléctrica, piscina, gimnasio, un observatorio astronómico y sistema de vigilancia con garitas y cámaras de seguridad. Actualmente la casa es casi desconocida debido a que está tapada por la proliferación de viviendas informales que surgieron a su alrededor.

    El dueño fue el ingeniero René Borges Villegas, quien diseñó la urbanización El Marqués y estaba casado con una dama de la alta sociedad caraqueña llamada Nelly Zingg. Ambos vivieron en la mansión desde 1958 hasta 2006 junto a su hijo y doce personas de servicio. Posteriormente la propiedad fue adquirida por la Alcaldía Metropolitana de Caracas y estuvo abandonada hasta 2009[14].

    Finalmente fue recuperada y desde el año 2009 esta espectacular casona es sede del Centro Simón Díaz, el cual se dedica a la integración socio cultural de las comunidades de bajos recursos, realizando actividades de diversa índole tanto de capacitación como recreativas. Aquí funciona la Biblioteca Pública Miguel Otero Silva, una Escuela de Artes y Oficios y un Club de Abuelos, entre otros.

    Cementerio Maraury

    Este cementerio se ubica en la Av. Francisco de Miranda, detrás del Barrio San Miguel. El nombre honra a Fray José Maraury, un sacerdote franciscano muy querido que llegó a Petare a mediados del siglo XIX y promovió su construcción en 1888. Fue clausurado a mediados de la década de 1970 debido a que su capacidad fue rebasada, aunque posteriormente ocurrieron enterramientos clandestinos.

    El camposanto no se puede visitar a pesar de que en 2005 fue declarado bien de interés patrimonial por el Instituto del Patrimonio Cultural y de que muchas familias de Petare tienen enterrados a sus difuntos en este lugar. Aquí reposan los restos de personalidades importantes para la comunidad como Bárbaro Rivas, Jermán Ubaldo Lira y el General José Rafael Pacheco[15].

    Es conocido que en tiempos de la Colonia las iglesias parroquiales debían contar con un cementerio y su espacio se delimitaba cuando se fundaba el poblado. En el templo Dulce Nombre de Jesús el camposanto se localizaba en la parte de atrás y existieron enterramientos hasta el año 1830. Por esta época se construyó otro cementerio, llamado La Candelaria, del que poco se conoce salvo por boca de los vecinos.

    “La Candelaria” también se ubicaba en el Barrio San Miguel y aquí se enterraron a las víctimas de las varias epidemias de vómito negro que ocurrieron entre los años 1855-1884. Cuentan que el olor del cementerio era insoportable y por tal razón lo cerraron. Posteriormente las tierras fueron invadidas edificándose viviendas sobre las tumbas y al poco tiempo se inauguró el cementerio Maraury.

    Hospital Domingo Luciani

    Este centro asistencial, también llamado “Hospital General del Este” y mejor conocido como “Hospital de El Llanito”, fue inaugurado por el presidente Jaime Lusinchi (1924-2014) en 1987 luego de dieciocho años de haber sido aprobada su ejecución. Se ubica en El Llanito al final de la Avenida Río de Janeiro.

    Pertenece al IVSS[16], se clasifica como Hospital General Tipo IV[17] y está conformado por cuatro edificios interconectados por un bloque central. Fue proyectado para una capacidad de 600 camas y en sus inicios contaba con diecinueve quirófanos operativos.

    Se caracteriza por una arquitectura de estilo brutalista y es el último hospital de grandes dimensiones construido en el país. Su nombre le fue dado en honor al insigne médico venezolano Domingo Luciani (1886-1979), catedrático y destacado cirujano del Hospital Vargas donde trabajó durante más de cuarenta años.

    Hospital Ana Francisca Pérez de León

    Foto antigua del Hospital Pérez de León - Tomada del blog del Centro de Historia Regional de Petare

    En la actualidad el Hospital Ana Francisca Pérez de León consta de dos edificaciones. La primera de ellas fue inaugurada en 1938 y se construyó en el terreno donde estaba el antiguo Matadero Municipal. Algunas fuentes indican que este hospital fue fundado en 1956, quizás porque la Avenida Francisco de Miranda fue inaugurada en esta fecha, pero la documentación oficial indica el año 1938.

    La primera estructura sustituyó al hospital que estaba en el casco colonial. Consta de dos plantas y originalmente tenía tres quirófanos, una capacidad de cincuenta camas para hospitalización, una unidad de cuidados intensivos con cuatro camas y una sala de emergencias con catorce camas. Es una edificación interesante en cuanto a su arquitectura, modelo de las construcciones hospitalarias de la época en que fue edificado.

    El segundo edificio, ubicado muy cerca del anterior, es de corte moderno y fue inaugurado en el año 2012 para ampliar la capacidad del primero que desde hacía tiempo era insuficiente. Tiene una capacidad de ciento treinta camas distribuidas en veintisiete habitaciones con baño privado, cuatro quirófanos y cuatro salas de cuidados intensivos con equipos de alta tecnología.

    Casco Histórico de Petare

    El Casco Colonial viene siendo lo más atractivo de Petare por estar lleno de lugares históricos. Es fácil llegar en carro por la Calle Las Tunitas, aunque lo mejor es anotarse en un tour y subir a pie.  

    Plaza Antonio José de Sucre

    Fuente de la Plaza Sucre de Petare - Foto Cristina Gálvez Martos

    Esta plaza de aproximadamente 2.525 m² surge con los inicios de Petare en 1621. Mantiene sus dimensiones desde cuando era el centro del pueblo colonial de adoctrinamiento indígena, ubicándose en la parte más alta de la colina donde el Teniente de Gobernador Pedro Gutiérrez de Lugo y el Padre Gabriel de Mendoza decidieron comenzar a delimitar el espacio del poblado. 

    Inicialmente fue conocida como la “Plaza del Pueblo” y  estaba principalmente destinada al intercambio de productos. Posteriormente fue denominada Plaza Mayor y con el correr de los años fue cambiando. La modificación más importante ocurre en la primera presidencia de Antonio Guzmán Blanco quien impuso el “afrancesamiento” en todos los sitios públicos.

    En 1876 se instala una fuente ornamental elaborada en hierro colado en el mismo lugar donde antes estuvo la pileta que surtía de agua al pueblo, la cual provenía del río Guaire. Es la misma fuente que todavía se conserva frente a la iglesia y que fue restaurada en 2021. En 1886 el espacio fue bautizado como “Plaza Guzmán Blanco” y es a partir de 1924 que toma el nombre actual.

    Una de las característica de la Plaza Sucre de Petare es que no representa el centro geográfico del Casco Histórico, ya que la misma se erigió cerca del Camino Real y posteriormente el pueblo fue creciendo más bien hacia el este siguiendo el declive del terreno. Alrededor de la plaza se ubican la Iglesia Dulce Nombre de Jesús, el Concejo Municipal, la Casa Parroquial y algunas casas coloniales.

    Iglesia Dulce Nombre de Jesús

    Iglesia Dulce Nombre de Jesús de Petare - Foto tomada de guiaccs.com

    Al momento de fundar el pueblo de doctrina en 1621, el Padre Gabriel de Mendoza delimita y bendice el área de la iglesia levantándose al poco tiempo una estructura de bahareque con una sola nave y techo a dos aguas de palma. El diseño que se observa actualmente data de alrededor de 1760, cuando comenzó su construcción, según queda registrado en el informe de la visita pastoral del obispo Mariano Martí en 1772.

    En el año 1812 el terremoto del 26 de marzo destruye casi la totalidad de la iglesia y es en 1858 cuando se puede apreciar el nuevo templo con su campanario. Posteriormente la estructura sufrió varias modificaciones, sobre todo por los sismos de 1900 y 1967, con una última intervención significativa en 1989.

    Este templo es considerado la construcción religiosa colonial más representativa del Estado Miranda. La fachada presenta tres cuerpos con tres puertas, así como tres balcones ubicados en el piso superior, cornisas y frontón. En el lado sur está el campanario con cuatro niveles coronados por una cúpula y el interior tiene tres naves delimitadas por arcos sostenidos por columnas de estilo toscano.

    Además de tres retablos coloniales de gran belleza, a la derecha del altar mayor se pueden apreciar dos cuadros de Tito Salas conocidos como “La Natividad” (1936) y “El milagro del Cristo” (1958). Este último tiene una inscripción de puño y letra del artista que reza:”Gracias Cristo de la Salud de Petare” ya que su hija menor había estado gravemente enferma.

    La imagen más venerada de esta iglesia es el Cristo de la Salud, una talla de Jesús Crucificado de tamaño natural que data del siglo XVIII y según dicen fue traída de Sevilla. Su nombre proviene del año 1868, cuando fue sacado en procesión para detener la terrible epidemia de vómito negro que azotaba al pueblo. La gente comenzó a sanar y por suceder el milagro en septiembre este mes está dedicado al Cristo de la Salud de Petare.  

    Museo de Arte Popular de Petare Bárbaro Rivas

    Museo Bárbaro Rivas - Foto Cristina Gálvez Martos

    En esta pinacoteca se pueden apreciar colecciones de importantes artistas, comenzando por el pintor petareño Bárbaro Rivas (1893-1967), brillante exponente del arte ingenuo y  admirado internacionalmente. La casa que alberga al museo se ubica entre las calles Guanche y Lino de Clemente.

    Originalmente la propiedad fue de la familia Clemente del Valle, a la cual perteneció el militar patriota Lino de Clemente (1767-1834). Luego tuvo otros dueños, se convirtió en casa de vecindad durante las décadas de 1940-1970 y finalmente estuvo abandonada hasta que fue rescatada por la Gobernación del Estado Miranda.

    Alrededor de esta casona se creó una leyenda y comenzaron a llamarla “la casa del muerto” porque a través de sus ventanas se divisaba la figura de un joven uniformado que deambulaba, además de que los vecinos escuchaban sonidos extraños. Seguramente algunos hasta se atrevieron a excavar en busca de morocotas.

    Capilla Santa María Magdalena

    Capilla Senta María Magdalena - Wikipedia autor Alexojedab

    También conocida como Capilla del Calvario por su ubicación, es de estilo neoclásico y fue construida con ladrillo, madera, metal y tejas de arcilla. Se comenzó a edificar en 1785 pero fue prácticamente destruida por el terremoto de 1812 y se volvió a inaugurar alrededor de 1816.

    El espacio interno se divide en tres naves separadas por dos filas de columnas cilíndricas y la fachada presenta tres puertas en forma de arco con la central más alta enmarcada en un relieve rectangular. Un cuerpo adicional lo constituye la torre del campanario rematada por una cúpula.

    Este templo es sencillo con pocas imágenes, lo que crea un ambiente ligero y particularmente acogedor. Entre sus tallas más llamativas están las de los dos ladrones crucificados con Jesús, las cuales son originales y únicas de esta iglesia localizada sobre la Calle Guanche en el sureste del Casco Histórico.

    La última intervención importante fue en 1952, cuando se le cambió el techo y el piso, así como también se reforzó la estructura de los muros con pilares de concreto. En 2012 la Compañía Metro de Caracas también hizo una restauración que consistió en reparar las paredes y el techo que estaban muy afectados por la humedad.

    Casa de los León

    Casa de los León - Foto tomada de Petare.org

    Esta casa hace referencia a Juan Francisco de León, el canario que promovió la insurrección contra la Compañía Guipuzcoana, y sobre la misma existe poca información. Incluso hay datos oficiales que lucen incongruentes con la historia, específicamente en cuanto a su fecha de construcción que según dicen data de inicios del siglo XIX, lo que significaría a partir de 1801.

    Esta fecha no resulta lógica por el año en que murió Juan Francisco y en los que nacieron y fallecieron sus descendientes directos. Cuando en 1752 Juan Francisco de León es enviado al penal de La Carraca y muere al poco tiempo, sus catorce hijos ya estaban grandes, por lo que para comienzos del siglo XIX varios habían fallecido y los que quedaban vivos eran muy mayores.   

    Según el libro Los canarios en la Venezuela Colonial 1670-1810, el cual reseña a los isleños destacados que llegaron al país indicando lo que hicieron y donde se establecieron, Juan Francisco alquiló una hacienda en Petare en el año 1728 la cual era propiedad de Doña Manuela de Silva. Luego, cuando se fue a fundar Panaquire en 1734, dejó las tierras a cargo de sus hijos Baltazar y Antonio.

    Este hecho explicaría el nexo de Juan Francisco de León con Petare y apoyaría la hipótesis de que la Casa de los León fue construida entre 1728 y 1749, año este último en el que sucede la revuelta contra la Compañía Guipuzcoana aunque Juan Francisco es capturado en 1752. Otro dato revelador al respecto es que entre 1733 y 1734 se casan en Petare su hijo Antonio y su hija Dominga.

    La casona de dos plantas con aproximadamente 440 m² conserva su estructura colonial con zaguán y patio. Fue reconstruida entre los años 1995-1998 para convertirla en la “Biblioteca Pública de Petare Misia Ana de Infante” que cuenta con más de 3.200 títulos además de interesante material hemerográfico. Se ubica en la esquina que conforman las calles Miranda y Pacheco.

    Casa de la Cultura Tito Salas - Hacienda El Toboso

    Foto tomada de Petare.org

    En “El Toboso”, el famoso artista plástico Tito Salas (1887-1974) vivió con su familia desde principios de la década de 1930 hasta que falleció. Adquirió la propiedad poco antes de casarse y en ella nacieron sus tres hijas: Valentina, Morella y Dolores. El pintor nació en Antímano pero fue hijo adoptivo de Petare donde permaneció durante 43 años.

    Originalmente el fundo formaba parte de la hacienda conocida como “El Cerrito” por la zona donde se encuentra y Tito Salas lo bautizó con el nombre del pueblo imaginario de Dulcinea ya que era gran admirador del personaje Don Quijote. Su hija Morella permaneció viviendo en la casa familiar hasta el año 1993 cuando vendió toda la propiedad al Concejo Nacional de la Cultura (CONAC)[18].

    La finca tiene 13.400 m² y en ella se localizan tres casas que fueron decoradas con obras pictóricas por el artista. El conjunto lo conforman la casona principal y otras dos conocidas como “El Paso” y “El Cortijo”. Antiguamente aquí se producía café, además de cacao y caña de azúcar. Antes de pertenecer a la familia Salas, los terrenos y las casas de “El Toboso” albergaron a una congregación franciscana.

    La construcción está enclavada sobre una colina rodeada de árboles. La casa grande tiene techos de caña y tejas, pisos de terracota y amplios pasillos desde donde se observa una espectacular vista del casco colonial. En la Casa de la Cultura Tito Salas, situada cerca del Puente Baloa subiendo hacia Mesuca, se exhibe parte de la obra del pintor.  

    [1] Varias de las quebradas más importantes para Petare no pasan por su jurisdicción, pero representan un peligro porque su caudal contribuye con el desbordamiento del río Guaire.

    [2] Observatorio Venezolano de la Violencia.

    [3] 17 de febrero de 1621.

    [4] Un pueblo de doctrina es una población rural donde se congregan los indios para su evangelización, mientras que un corregimiento es una división administrativa dirigida por un corregidor.

    [5] Los caminos reales eran rutas establecidas por las autoridades para el transporte de mercancías y movilización de las tropas.

    [6] Luego de 1904 la capital fue Ocumare del Tuy hasta 1927.

    [7] Manuel Landaeta Rosales (1847-1920) menciona al Presbítero Jacinto Madelaine en su obra Los cementerios de Caracas desde 1567 hasta 1906 (1906).

    [8] Ubicado en Cádiz y también llamado Presidio de las Cuatro Torres. En esta cárcel falleció Francisco de Miranda (1750-1816).

    [9] elcanario.net

    [10] Baltazar de León es considerado el fundador de El Hatillo.

    [11] Información de una tataranieta. Todas las fuentes hablan de un solo hijo.

    [12] elcanario.net

    [13] Cronista del Municipio Sucre

    [14] En este caserón de tres plantas se filmó la película “La Hora Cero” (2010).

    [15] El General José Rafael Pacheco (1828-1884) nació en Petare y fue un muy apreciado presidente del Estado Bolívar, actual Estado Miranda.

    [16] Instituto Venezolano de los Seguros Sociales.

    [17] Los hospitales Tipo IV son aquellos que tienen capacidad para atender a poblaciones de más de cien mil habitantes. Deben  contar con una amplia gama de especialidades y tipos de análisis, además de poseer más de 300 camas. 

    [18] El CONAC existió hasta 2008 y su equivalente actual es el Ministerio del Poder Popular para la Cultura.

    Referencias:

    Hacienda La Urbina, Trapiche Arvelo https://n9.cl/lvoev

    http://elcanario.net/Benchomo/efemeridescanarias335.htm

    http://www.alcaldiamunicipiosucre.gov.ve/public/historia

    https://albaciudad.org/wp-content/uploads/2017/01/Miranda-Sucre.pdf

    https://avilamia.wixsite.com/avilamia/la-imagen-del-conde

    https://camaradecaracas.com/la-camara-caracas-y-sus-historias/cronicas-de-la-ciudad/petare/

    https://ciudadescrita.blogspot.com/2018/02/ana-francisca-perez-de-leon.html

    https://fundaayc.com/2015/10/17/1938-puesta-en-servivio-del-hospital-perez-de-leon-petare/

    https://fundalamas.wordpress.com/contacto/historia-de-petare/

    https://guiaccs.com/obras/iglesia-dulce-nombre-de-jesus-de-petare/

    https://historiapetare.wordpress.com/tag/tradicion/

    https://iamvenezuela.org/2016/04/iglesia-dulce-nombre-de-jesus-de-petare/

    https://iamvenezuela.org/2017/05/el-milagro-del-cristo-de-tito-salas/

    https://josefinabarreto.blogspot.com/2018/08/ana-francisca-perez-de-leon.html

    https://opinionynoticias.com/opinionhistoria/38074-hospital

    https://padronel.blog/wp-content/uploads/2019/11/atlas-cartogrc3a1fico-de-caracas.-petare.pdf

    https://petare.org/iglesia-del-dulce-nombre-de-jesus/

    https://www.academia.edu/119134870/Los_canarios_en_la_Venezuela_colonial_1670_1810

    https://www.clubensayos.com/Tecnolog%C3%ADa/El-proyecto-del-Hospital-Domingo-Luciani/27555.html

    https://www.misrevistas.com/eneltapete/notas/5664/una-plaza-y-varias-historias

    La Caracas de Gómez y algunos personajes famosos

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