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Antiguos hospitales de Caracas: San Pablo y La Caridad

 

Antigua Plaza San Pablo - Foto Wikimedia Commons

Los hospitales son lugares inquietantes por todo el sufrimiento que encierran sus paredes. En ellos persiste una energía muy poderosa y frecuentemente los médicos, enfermeras y pacientes declaran haber visto espectros deambulando.

En Caracas hay muchas esquinas, plazas y edificaciones, donde en otras épocas existieron lugares de atención a enfermos  y todavía se siente un magnetismo extraño aunque se ignore que allí estuvieron. Igualmente ocurre con los sitios que fueron manicomios, cárceles o cementerios, o que en el pasado fueron habitados por personajes nefastos de la historia. 

El Teatro Municipal fue construido sobre los hospitales San Pablo y La Caridad, que fueron los primeros de Caracas así como sobre la Iglesia San Pablo y su cementerio. Por otra parte, en la plaza, que actualmente se encuentra sepultada debajo de la Torre Sur de El Silencio, ocurrieron terribles eventos históricos.  

Contenido

-Iglesia San Pablo El Ermitaño
-Plaza San Pablo
-Real Hospital San Pablo y Hospital Nuestra Señora de la Caridad
-Teatro Municipal

Iglesia San Pablo El Ermitaño

La Iglesia San Pablo El Ermitaño fue una de las primeras que se construyeron en Caracas. Según Oviedo y Baños esta obra se remonta al año de 1581 y obedece a una epidemia de viruela que se desató en 1580 ocasionada por un barco portugués infectado que venía de Guinea y atracó en la Guaira. 

La población se encomendó a San Pablo El Ermitaño y la virulencia amainó, por lo cual se le construyó un templo y a partir de entonces todos los 15 de enero, día de su santo, la gente se congregaba para agradecerle y era sacado en procesión. 

Dicen que la iglesia era una ermita colonial, más bien pequeña, con techo de madera y tejas. En este templo estuvo en 1772 el Obispo Mariano Martí (1720-1792) quien escribió en sus documentos sobre visitas pastorales que tenía dos naves, una grande y otra pequeña, entre las cuales había un total de siete altares más la Capilla Mayor con su retablo y Sagrario dorado. 

La puerta principal del templo miraba hacia el norte y en la parte de atrás había un cementerio. Hay una versión la cual afirma que en este camposanto enterraron a todos los que murieron de viruela en Caracas, ya que cuando en el sitio no existía ninguna casa, el gobernador, quien para la fecha era Juan de Pimentel, al desatarse la epidemia construyó en aquel lugar, por estar alejado, una especie de bohío donde se atendían a todos los enfermos y los que morían eran sepultados en un terreno cercano.

Según esta explicación, posteriormente se erigió la ermita para honrar a todos los fallecidos y el lugar donde se habían enterrado pasó a ser el cementerio. A partir de allí se construyó un reducto, que es una especie de aldea con su iglesia, casas, hospital y cementerio congregados alrededor de una plazoleta. De acuerdo a la investigación, antiguamente habría existido una aldea indígena en este sitio. 

En 1696, aparece una nueva epidemia, esta vez de fiebre amarilla, que volvió a causar terribles efectos en la ya diezmada población. Muy conocida es la leyenda sobre el Nazareno de San Pablo relacionada con la fiebre amarilla o vómito negro como también se le llamaba. Dice la historia que el Cristo fue sacado en procesión y al pasar por una esquina de se enredó en un limonero y comenzaron a caer limones.

La gente interpretó que era una señal para que tomaran agua de limón. Efectivamente así lo hicieron curándose una gran parte de los enfermos. A la esquina le pusieron por nombre Miracielos y el árbol fue bautizado como "limonero del señor". Cuando posteriormente la Iglesia San Pablo fue derrumbada y más tarde se construyó la Basílica de Santa Teresa, el Nazareno se mudó de templo y en una de sus esquinas está sembrado un nieto del primer árbol.  

Plaza San Pablo

La Plaza de San Pablo era un inmenso espacio frente a la iglesia del mismo nombre, de hecho era la plaza más grande de Caracas después de la Playa Mayor. En las casas de sus alrededores vivió José Tadeo Monagas (1784-1868), caudillo oriental presidente del país durante dos períodos y también residió en ella Vicente Salias (1776-1814) creador de la letra del Himno Nacional, quien fue fusilado por los realistas después de estar preso en el Castillo San Felipe de Puerto Cabello.  

En el centro de la gran plaza hubo una fuente que en 1771 se dañó y fue sustituida por otra que había estado en la Plaza Mayor y que luego se trasladó a San Jacinto cuando en 1844 un vecino donó otra muy hermosa de mármol, la cual era una india por cuyo plumaje salían los chorros de agua. Esta nueva fuente después pasó a la Plaza La Misericordia, actual Parque Carabobo en la Parroquia La Candelaria, donde al parecer integraba un gruta que se construyó en el lugar.  

Varios acontecimientos históricos marcaron la historia de esta plaza, de los cuales hay uno sumamente macabro, que es el fusilamiento de muchos patriotas por parte de José Tomás Boves cuando tomó Caracas en julio de 1814. Como medida de infundir terror, eligió como escenario de la masacre a la Plaza San Pablo donde estaba la iglesia, dos hospitales y vivían vecinos a su alrededor. 

Otro hecho famoso es conocido como "La Sampablera", que sucedió en 1859 y que dio origen al famoso dicho venezolano: “se formó la sampablera” para hacer alusión a cualquier desorden. La Sampablera ocurre el 2 de agosto de 1859 cuando se enfrentan en la Plaza San Pablo a punta de tiros, bayonetas y machetes, los conservadores y los liberales, dejando un saldo de sesenta muertos además de los heridos. 

"La Sampablera" - Foto Wikipedia

El antecedente de esta situación es el golpe de Estado del año anterior a José Tadeo Monagas, cuyo protagonista fue Julián Castro en una coalición entre ambos bandos que tuvo por nombre "Revolución de Marzo". Pero sucedió que Castro, al ser nombrado presidente provisional, comenzó a inclinarse notoriamente hacia los liberales, lo que hace que los conservadores lo apresen y le pidan la renuncia por lo cual los liberales toman las armas y comienza la contienda en El Calvario.  

También es memorable de la Plaza San Pablo el recibimiento apoteósico a Antonio Guzmán Blanco sucedido en febrero de 1872 ya que siendo presidente provisional, luego de que triunfara con la Revolución de Abril en 1870, tuvo que salir en campaña debido a que un grupo adverso estaba causando problemas. Regresa victorioso y es festejado con campanadas, flores y banderas amarillas. Además, en la Plaza San Pablo se construye un arco del triunfo adornado con coronas de laurel.

La Plaza San Pablo ya no existe porque quedó sepultada debajo de la Torre Sur de las Torres de El Silencio. 

Real Hospital San Pablo y Hospital Nuestra Señora de la Caridad

A pesar de que el rey Carlos I de España dispuso por Decreto Real de 1541 que en todas las ciudades de América se fundasen hospitales, en Caracas el primero comenzó a funcionar en el año 1602 y no existió ningún doctor hasta 1614, por lo que más bien fue un lugar de caridad y aislamiento de los enfermos que un sitio de tratamientos médicos. Este Hospital San Pablo estaba al lado de la Iglesia de San Pablo El Ermitaño, era exclusivo para hombres y se inauguró con cuatro camas.

Según un estudio publicado en la Revista de la Sociedad Venezolana de la Historia de la Medicina, para el año 1614 existían 16 camas, en 1770 el total era de 50, y en el año 1791 se contaban con 130 camas que se distribuían de la siguiente forma: sala mayor para enfermos pobres con 44 camas; cinco salas para militares con 75 camas; sala de tuberculosos y sala de variolosos 11 camas.

Igualmente, la mencionada publicación refiere que en un principio el hospital sólo disponía de una enfermería para la atención de los pacientes y luego se fueron agregando otros servicios tales como una sala para unciones, otra para vaporizaciones y una más para tratamientos de sífilis, además de un recinto especial para los presos. Y de acuerdo a otra investigación que indagó en los registros del hospital, se informa que los tratamientos que se aplicaban regularmente eran las sangrías, sudores, purgas y ungüentos mercuriales.

A partir de 1763, con la creación de la Facultad de Medicina en la Real y Pontificia Universidad de Caracas, el Hospital San Pablo se convierte en un centro de prácticas docentes pero aún carente de todo rigor científico. Por otra parte, para 1789 existía gran hacinamiento y todos los pacientes estaban mezclados, por lo que algunos huían para evitar contagiarse de viruela o adquirir alguna otra enfermedad. Adicionalmente, la humedad, la falta de ventilación y los olores que emanaban del cementerio cercano hacían el lugar intolerable.

Según algunas fuentes, el terremoto de 1812 destruyó el hospital y los pacientes fueron transferidos por un tiempo para algunos conventos como el de San Francisco, o atendidos en la casona del Conde Martín de Tovar que era la lujosa edificación que hoy se conoce como el Correos de Carmelitas en la esquina del mismo nombre. Contiguo al hospital de hombres, en el año 1691 se inauguró un espacio similar destinado a mujeres cuyos tratamiento eran iguales. Según estimaciones puede haber llegado a 40 camas antes del terremoto.

El nosocomio de mujeres tenía una sala para enfermas, un cuarto para “pecadoras públicas”, una sala de unciones, otra para presas, un cuarto para convalecientes, y dependencias de servicios entre las que se incluían habitaciones para las esclavas, la rectora, y el capellán. Cabe destacar que, en la categoría de “pecadoras públicas”, también entraban las acusadas de adulterio o de vivir en concubinato. Según narra Oviedo y Baños, aquel lugar además sirvió “para las que por escandalosas necesitan castigo a su liviandad” y “para las mujeres en pleitos con sus maridos”.

Aunque no está del todo claro, al parecer, tanto el hospital de hombres como el de mujeres siguieron funcionando hasta su demolición en el año 1876 y para esa época ya existían algunas instituciones de beneficencia así como también los hospitales religiosos y otros llamados de “Obras Pías”. Pero no fue sino hasta 1891, casi comenzando el siglo XX, que con la inauguración del Hospital Vargas de Caracas empezó a cambiar la situación hospitalaria del país.

Teatro Municipal

El Teatro Municipal se comenzó a construir en el año 1876 cuando por orden de Antonio Guzmán Blanco se demuelen la Iglesia de San Pablo El Ermitaño y los hospitales San Pablo y Nuestra Señora de la Caridad. Cinco años después, el 1 de enero de 1881, fue inaugurado como Teatro Guzmán Blanco y siguió llamándose así hasta que en 1888 el presidente Juan Pablo Rojas Paul lo bautizó como Teatro Municipal. Desde 1998 su nombre oficial es "Teatro Municipal de Caracas Alfredo Sadel".

Este teatro actual no es el mismo que construyó el Ilustre Americano ya que ha sufrido muchas remodelaciones a lo largo de todos sus años. Sin embargo, sigue conservando su estilo neoclásico mezclado con otras tendencias arquitectónicas. Está ubicado entre las esquinas de Reducto y Municipal, sobre la Avenida Baralt, en el Silencio. Se estima que tiene cerca de 3.400 m² y una capacidad para aproximadamente 1.200 personas.

Teatro Municipal - Foto Wikimedia Commons

Debajo de sus cimientos se esconde una antiquísima historia. No sólo porque aquí estuvieron una de las más antiguas iglesias de Caracas y los dos primeros hospitales, sino porque también se descubrió, como parte de un proyecto antropológico, diversos estratos que evidenciaron una aldea indígena, el paso del primer acueducto de la capital y la existencia de un cuartel, anteriores a las construcciones conocidas. En las excavaciones se encontraron cerámicas y monedas de muchos años atrás, además de implementos médicos de épocas ya más recientes.

Como todos los teatros, el Municipal también tiene sus fantasmas. Uno de ellos parece provenir de la época en que aquí estaban los hospitales. Se trata de una enfermera vestida y peinada de acuerdo a la época en que vivió, que ha sido vista como perdida caminando entre los asientos. Un tramoyista incluso aseguró que en una oportunidad ella le preguntó que dónde quedaba la sala de emergencias.

También se afirma que, cuando el teatro queda en silencio, se escuchan murmullos de voces y conversaciones. Por otra parte, han visto a un hombre elegantemente vestido que acostumbra a sentarse en el palco presidencial a ver las funciones, así como también a una niña extraña, toda vestida de blanco, que al oscurecer ronda los alrededores del Municipal.

Referencias:

CARACAS CUÉNTAME CARACAS. (s. f.). ¿Qué se encontró en el subsuelo del Teatro Municipal? https://caracascuentame.wordpress.com/2016/10/20/que-se-encontro-en-el-subsuelo-del-teatro-municipal/comment-page-1/

Escudero, M. (2008, 13 junio). Alimentación, salud y enfermedad en el Hospital San Pablo de Caracas (siglo XVIII)1. http://www.fundacionlasalle.org.ve/userfiles/1-Alimentacion%20salud%20y%20p%207-26.pdf

ISSUU. (2019, 16 octubre). Cuentos, casos y cosas de Caracas. https://issuu.com/fundapatrimonioccs/docs/boletinn1_cuentos_casos_cocas

Tarim, S. (2007). Aproximación histórica al patrimonio pictórico y escultórico colonial de la Iglesia San Pablo. Caracas, Venezuela: U.C.V. Escuela de Artes.



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