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El peligro del pensamiento avanzado en los tiempos de Baltasar de los Reyes Marrero

Real y Pontificia Universidad de Caracas funcionó en la Capilla del Palacio Municipal
Antigua Real y Pontifica Universidad de Caracas - Foto creada con Google AI

Los acontecimientos se desarrollan en el Colegio Seminario Santa Rosa de Lima, ubicado en la Esquina de Monjas donde hoy está el Palacio Municipal de Caracas, frente a la Plaza Bolívar. El 22 de diciembre de 1721 el rey Felipe V concede a la institución la facultad de otorgar grados universitarios y un año nás tarde, por bula papal, el Seminario adquiere el estatus de Universidad Pontificia, pasando a llamarse Real y Pontificia Universidad de Caracas dependiendo de la monarquía y de la Iglesia.

La Universidad funcionará en la capilla del Seminario y se regirá por los estatutos de la Universidad Real de Santo Domingo, ya que para el momento Venezuela ni siquiera había adquirido el rango de Capitanía General lo cual sucede en 1777. Las carreras que se impartirán serán Teología, Medicina, Filosofía y Derecho, todas dictadas en latín. 

En palabras del abogado, político y periodista Miguel José Sanz, que en 1786 se convertiría en tutor del niño Bolívar, todo el quehacer científico de la casa de estudios se remitía a la obra de Nebrija (1441-1522), quien consideraba que la Gramática era la base de toda la ciencia, así como también se basaba en la filosofía aristoteliana de acuerdo a la interpretación del fraile dominico de la Edad Media Tomás de Aquino (1225-1274).

Es pertinente señalar que el costo de estudiar en esta universidad era alto y para ingresar a ella había que presentar documentos que acreditaran la “limpieza de sangre". Por otra parte existían dos autoridades importantes: por un lado el Rector, designado por el Obispo aunque a partir de 1784 pasa a ser elegido por el claustro o grupo de catedráticos, y por el otro el Cancelario Maestrescuela quien acreditaba los grados académicos y otorgaba los títulos correspondientes. 

Los protagonistas de la trama son: el sacerdote y catedrático Dr. Baltasar de los Reyes Marrero (1752-1809) quien es el acusado, y el Dr. Cayetano Montenegro abogado y acusador, padre de un alumno que contaba con doce años. Interviene además el Rector y se hace referencia al Cancelario Maestrescuela ante el cual el Dr. Montenegro interpone la demanda.

En este punto se presenta la interrogante acerca de cómo era posible que un estudiante de doce años fuera alumno de la Universidad, por lo cual es necesario aclarar que la misma también expedía el título de Bachiller y que el Dr. Baltasar de los Reyes Marrero tenía a su cargo la cátedra de Latinidad de Menores.

El pensamiento de Tomás de Aquinó dominaba en la Colonia
Tomás de Aquino - Foto: Wikimedia Commons

El conflicto comienza cuando el Dr. de los Reyes Marrero expulsa de la clase al niño Cayetano por no haber cumplido con las asignaciones de Aritmética y Álgebra, materias que el profesor había decidido incluir en su cátedra. Ante este hecho el padre del citado alumno se molesta y acude a protestar, alegando que su hijo ha asistido puntualmente a sus clases y ha memorizado debidamente las lecciones de Súmulas (principios elementales de Lógica que se remontan a la escolástica de Tomás de Aquino).

Igualmente señala que él mismo no le ha permitido al niño que lleve a cabo sus tareas, por considerar que es inadecuado dedicarse a la Aritmética y al Álgebra cuando no se ha cumplido con los estudios de Lógica. Estas quejas son presentadas con fecha 14.05.1789 ante el Cancelario y dan comienzo a una serie de escritos que constituyen el sumario sobre el cual se lleva a cabo el veredicto final en la ciudad de Madrid. 

A lo largo de las múltiples misivas dirigidas al Cancelario, Cayetano Montenegro expone las razones que sustentan su posición ante los hechos, las cuales se repiten en innumerables ocasiones y básicamente se resumen en las siguientes premisas:

-El Dr. Marrero irrespeta los Estatutos de la Universidad e introduce en su cátedra “materias extrañas”, que lo único que hacen es confundir a los niños impidiéndoles el debido progreso en sus estudios de Lógica que es lo realmente importante. 

-No se puede permitir que un catedrático obligue a los alumnos a estudiar materias en contra de la voluntad de los padres y mucho menos si se trata de conocimientos inútiles para los fines de su formación que especialmente es la Teología.

-El Dr. Montenegro reconoce estar al tanto de que ya en España se han introducido cambios en los programas universitarios, pero los mismos no han sido aprobados en la Universidad de Caracas por lo cual es ilegal alterar lo establecido en los Estatutos.

-El Dr. Marrero, adicionalmente a que ha introducido materias no aceptables en su cátedra, no enseña la Física de Aristóteles como es lo correcto sino que impone visión científica moderna de Newton.

-El catedrático Marrero ha faltado a su juramento académico por lo cual ha irrespetado a Dios.

Por su parte, el Dr. Marrero se defiende con los siguientes argumentos: 

-Ha sido agraviado por la forma como un notario le ha prohibido dictar Aritmética y Álgebra, imponiéndole además una multa. 

-Las materias que ha tenido a bien introducir en su cátedra contribuyen de forma importante al entendimiento de la Filosofía.

-Los mayores sabios de la época han recomendado incluir las asignaturas cuestionadas en la Universidad de Salamanca y él lo que ha hecho es adaptarlas de la mejor manera posible. 

-No es su intención que el Dr. Montenegro se sienta agraviado y acepta que su hijo retorne a clases pero no lo exime de cumplir con las asignaciones de todas las materias.

 -Resalta que durante toda su carrera profesional ha sido supervisado y nunca ha recibido ninguna queja acerca de su labor docente.

-Indica que no existe ninguna prohibición expresa en los Estatutos acerca de dictar materias que contribuyan a la introducción y buen entendimiento de la Física. 

-Siempre apoya a sus estudiantes y las puertas de su casa están abiertas para que vayan a utilizar sus libros.

-Su forma de enfocar la Física no se opone a Aristóteles, sino que trata de corroborar con evidencias lo que no debe aceptarse como verdadero porque sí.

También interviene en el litigio el rector de la Universidad, quien apoya a Marrero aduciendo que: 

-Su persona había aprobado la introducción de las materias en cuestión porque consideraba que no se oponían a los Estatutos y porque además contribuía al desarrollo, tanto del entendimiento como del espíritu.

 -La Universidad de Caracas, para estar a tono con los avances, debía regirse por los contenidos que se dictaban en la Universidad de Salamanca. 

-Ilustres y ampliamente reconocidos intelectuales recomendaban el estudio de la Aritmética, Álgebra y Geometría, porque era necesario al igual que la Química para la Medicina. 

-El Dr. Marrero no había faltado a los Estatutos, sino que procuraba que los contenidos contemplados en los mismos fueran entendidos mejor.

Finalmente el juicio se resuelve en el Tribunal Supremo de Madrid y entre otros puntos la sentencia del 27 de julio de 1791 dictamina que: 

-El estudiante Montenegro debe ser aceptado en clases, no está obligado a cursar las materias que han sido cuestionadas y debe recibir los conocimientos completos de Súmulas y Lógica.

 -El catedrático Marrero debe pagar todos los montos que ha generado el juicio en su contra.

Como se puede verificar, el método de educación de la escolástica, con sus principios y contenidos, todavía estaba muy arraigado en las concepciones filosóficas del siglo XVIII aun cuando habían transcurrido más de tres siglos desde el fin de la Edad Media. Esto sucedía especialmente en Venezuela donde privaba el atraso respecto a los nuevos conocimientos, además de que existía una mentalidad sumamente conservadora heredada del período colonial. 

Ilustre fundador de la Filosofía Moderna en Venezuela
Baltasar de los Reyes Marrero . Foto creada con Google AI

El hecho es que el Dr. de los Reyes Marrero resultó perjudicado por pretender que su cátedra fuera de avanzada y que sus alumnos recibieran conocimientos de acuerdo a los nuevos tiempos. En 1790, ante de que finalizara el juicio, había renunciado a la Universidad para irse como párroco a La Guaira. Sin embargo en 1800 fue nombrado Maestrescuela y Cancelario de la Universidad por el rey Carlos IV y en 1827 el claustro universitario lo distinguió como "Ilustre fundador de la Filosofía Moderna en Venezuela". Por otra parte, el profesor Baltasar de los Reyes Marrero es considerado el primer educador en la enseñanza de la Física Moderna en nuestro país.


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